Sense Imatge

 

Solo Exhibition

 

Sala Transformadors: Aparador de Cultura Juvenil, Barcelona (Spain)

From 04/08/1987 to 28/11/1987

Event Invitation

Collaboration with P.C.I (Escola Massana)

Event organised by Ajuntament de Barcelona

“Sense Imatge”  (“Without Image”) is an installation situated between the interior and the exterior of the building. Mufflers hang from the facade of Transformadors building, as a metaphor for escape, while broken television screens fill the interior, expressing a negation or rejection of the overdose of imagery to which we are exposed and by which we are manipulated. During the exhibition, a performance took place that explored further the notion of rejecting imagery in favour of the imagination.


This proposal synthesizes experiments with television sets, boxes, mufflers, junk…as basic elements of action. The television sets are destroyed and emptied in order to create an alternative reality out of chaos. This process of destruction forms a dynamic part of the installation and carries important symbolic meaning: it expresses the negation or the rejection of the overdose of images to which we are exposed and by which we are manipulated.

Successively, and out of this material, signs of the new reality are selected by elimination. The television screens mounted on the ends of the mufflers suggest this escape. The space inundated by the screens and the floating mufflers suggest, to the spectator immersed in this distorted realm, the possibility of a response to the tyranny of the image. The painting confronts day and night. The signs insist upon a reflection on the image, where day emerges out of whiteness and night takes refuge in houses surrounded by blue.

“Sense Imatge” (“Sin Imagen”) es una instalación que se desarrolla entre el interior y el exterior del edificio. En la fachada de Transformadors cuelgan tubos de escape, metáfora de la salida. El interior lleno de  tubos de televisores rotos expresa la negación o el rechazo a la sobredosis de imagen a la que nos vemos sometidos y a la manipulación de la misma. Durante la exposición se desarrolló una performance que también hacía hincapié en la cuestión de escapar de la imagen hacia la imaginación.


Esta propuesta desarrolla las experiencias realizadas manipulando televisores, cajas, tubos de escape, elementos de desecho… como elementos básicos de la acción. Los televisores son destruidos, vaciados para,  a partir de este caos, crear una realidad alternativa. Este proceso de destrucción forma parte dinámica del montaje y posee una fuerte carga simbólica: expresa la negación o el rechazo a la sobredosis de imagen a la que nos vemos sometidos y a la manipulación de la misma.

Posteriormente, y partiendo de este material, se seleccionan por substracción los signos de la nueva realidad. Las lámparas de televisor colocadas en el extremo de los tubos de la imagen (escape) sugieren esta huida. El espacio inundado de lámparas y tubos flotantes anuncia al espectador, que se encuentra inmerso en esta realidad distorsionada, la posibilidad de respuesta a la tiranía de la imagen. La pintura enfrenta el día y la noche. Los signos insisten en esta reflexión sobre la imagen, donde el día resurge del blanco y la noche se refugia en las casas envueltas en azul.